Reflexiones

Un video sobre la Senda de los Republicanos


   Así da gusto salir de dCaminata. Creo que todos los que este sábado 21 de abril recorrimos la Senda de los Republicanos supimos captar la esencia del paisaje y disfrutar de él, pero traducir luego esas sensaciones a imágenes tiene su dificultad y su mérito. Francisco Domínguez, el autor de este video y de un fantástico album de fotografías que se puede ver en el FB de dCaminata, lo logró ese día.
Luminosidad, amplitud, sosiego, esfuerzo… Si hasta grabó al final a un Braveheart de pacotilla gritando “al ataqueeeee y libertaaaaadd!
Podéis ver el video en el siguiente enlace: SENDA DE LOS REPUBLICANOS.

Caminatas · P.N. El Estrecho

5ª dCaminata Popular: Senda de los Republicanos.


   Loli, Mara, David, Susana, Toñi, Julia, Francisco Javier, Alvaro, Carmen, Pedro, David, Juanlu y Julio. Más el que está detrás de la cámara, y Garry que se nos unió en el último tercio de la caminata: 15 en total. Un número estupendo para disfrutar de la compañía y del camino.

    El pasado 21 de abril los arriba citados nos pateamos tan gustosamente la ruta que hemos dado en llamar Senda de los Republicanos. Un sábado primaveral, espejismo del verano, pues la calor apretó lo suyo dada la fecha, y los bichitos insistieron en manifestar su diminuta, imprescindible y a veces molesta existencia. Lo cual no fue un impedimento ya digo para disfrutar de la conversación y los  paisajes.

   En el mapa de abajo pongo a groso modo el itinerario de esta ruta circular. Un poco más de 12 kilómetros que pueden recorrerse en unas 5 horas, con sus paradas para el bocata y fotografiar todo lo fotografiable. Ha de tenerse en cuenta que la mayor parte de la ruta transcurre por propiedad privada, aunque a día de hoy no ha surgido ningún problema y dudo que lo haya si se guardan las formas; y por cotos de caza, por lo que no se aconseja el pateo entre los meses de junio y diciembre, periodo en el que está abierta la veda de caza. Para este tipo de rutas aconsejo estar pendiente del tiempo, y mirar las previsiones en la AEMET o en el WINDGURU de Getares, pues si pillamos un día no muy ventoso en el que no haga un calor excesivo (hay pocos sitios para guarecerse del sol) habremos triunfado.

    Como ya he comentado anteriormente, sobre todo por FB, esta ruta la hemos diseñado Garry (de Betijuelo y Andar por el Campo de Gibraltar) y el que os escribe. Tres meses más o menos hemos tardado en darle forma, a base de andar y andar sobre todo, descubriendo sitios por donde antes nunca habiamos caminado, de abusar del Google Earth y el Iberpix, y de muchos email y conversaciones telefónicas. Dicho esto, añadir que sarna con gusto no pica, y que hemos disfrutado como enanos.
No es una tarea fácil, pues sobre todo es un trabajo hecho con la intención de divulgarlo y mostrárselo al resto de aficionados, en el que hay que tener muy en cuenta los tiempos, el kilometraje y la dificultad. Aprovecho para informar que será una de las rutas del próximo libro de Garry. Posibilidades de trazar rutas distintas las hay sin duda, pero he aquí nuestra propuesta, en la que hemos hilvanado caminos tradicionales, caminos hechos por los prisioneros; otro tramo, quizá el más espectacular, llamado el sendero de las tibias, que se lo han currado la mar de bien los colegas de las ruedas gordas, etc.  A todos ellos gracias por facilitarnos esta tarea.

   Para concluir, indicar una vez más que en esta bellisíma esquinita gaditana congenian a la perfección paisaje e Historia. Pasamos por cortijos que en su día se dedicaron a la vid y que hunden sus raices en los principios del siglo XIX, por la Ermita de la Punta, datada en 1775, por canteras de piedra a cielo abierto de los años 60, y sobre todo, por esos caminos que dan nombre a esta ruta, por los caminos que construyeron por esta zona los Batallones Disciplinarios, compuestos por soldados del derrotado ejército republicano. Todo ello visto paseando por un hermoso balcón que se asoma al Estrecho de Gibraltar.

    Aunque la ruta nos discurra por terrenos públicos, contiene demasiada historia y bellos paisajes como para no empeñarse en mostrarlos.
Si quieres ver el resto de fotografías de la jornada pincha sobre el dibujo de abajo y entra el el FB de dCaminata:

   

Agenda del Cencerro

Próxima dCaminata Popular: Sendero de los Prisioneros – Río de la Miel


    Si en los próximos días no tienes pensado largarte a Laponia a bucar trabajo, si tal vez te quieres librar del típico almuerzo familiar de los sábados, si quieres escaparte de esta cárcel de asfalto y cemento que es la ciudad, o simplemente quieres darle una sorpresa a tu cuerpo y a tus sentidos, ponte las botas y vámonos de caminata este fin de semana.

  • Fecha: Sábado, 10 de marzo.
  • Hora: a las 8:30; a menos cuarto picamos billete.
  • Lugar: Biblioteca municipal Cristobal Delgado, en la C/ Salvador Allende. Donde siempre vamos.
  • Aforo: En principio vamos los de siempre, los habituales, pero se puede apuntar quien quiera. Eso sí, el tope está en 20 personas, así que el que esté interesado se me apunte en el muro de Facebook o ponga un mensaje aquí en el blog; de este modo nos vamos haciendo una idea. Comentar que esto es una quedada entre amigos y aficionados, que ni dCaminata es un club ni nada oficial. Cada persona viene bajo su propia responsabilidad.

    La ruta elegida para esta 4ª dCaminata Popular es la que marca el título: Sendero de lo Prisioneros – Río de la Miel. Si no la habéis hecho ya fijo que os va a gustar. En la imagen de abajo podéis ver el itinerario, y consultar más características en wikiloc. Y si eres más bullita y tienes curiosidad por ver qué te vas a encontrar puedes consultar lo que escribí y fotografié cuando publiqué la caminata en el blog: Río de la Miel – Sendero de los Prisioneros. Con la salvedad de que este sábado la haremos en sentido contrario, y subiremos por el camino de los Prisioneros.

En la fotografía de abajo puedes ver el itinerario.

    La ruta es de unos 11 kilómetros, y es medianamente durilla, pero accesible pienso para cualquiera que esté medianamente en forma, y tardaremos unas 5 horas más o menos en estar en la Venta del Cobre celebrando la excursión. Pero merece la pena, sobre todo la parte alta del río de la Miel, una zona no muy transitada habitualmente. Lo dicho, confirma tu asistencia en el muro de dCaminata en FB porfi.

Caminatas · P.N. Los Alcornocales

Río Hozgarganta, una caminata “a la carta”


3ª dCaminata por el río Hozgarganta

Ahí tienen a los dCaminantes de la 3ª dCaminata por el río Hozgarganta, en Jimena de la Frontera. Trece, más el que hizo la foto y les escribe, catorce. Si se fijan casi todos tienen las manos en los bolsillos, y es que pese al solecito hacía un frío que se las pelaba. Creo recordar que alguien vio en el termómetro del coche 4 grados; un frío inusual en este sucedáneo de  invierno que estamos atravesando. Lo que sí recuerdo bien son los campos cuajados de escarcha a medida que nos acercábamos a nuestro destino, y una niebla muy espesa en el valle, que no tardaría en desaparecer disipada por el apabullante caudal de la luz  mañanera.

El itinerario que realizamos y que muestro en la ortofotografía de abajo es uno más de los muchos que se pueden hacer y degustar en el Hozgarganta. Yo aconsejo a quien se quiera acercar a andar por este río que previamente se prepare su caminata “a la carta”, pues puede optar por un buen único plato principal y andar la ruta oficial que discurre pegada al río, o pedir segundo plato y atreverse con una visita al Jardín botánico el Risco, y rematar la faena con el postre; alcanzar el Huerto de la Casa de Esquivel y dar media vuelta. Se pida lo que se pida le saldrá una caminata fácil de digerir y que le costará olvidar, y si no es la primera vez que anda por el sitio encontrará seguro nuevos matices y sabores.

Nosotros ese día pedimos primer plato, segundo y postre. Uno, que es más viciosillo, propuso tomar copa y puro y adentrarnos por el arroyo del Cañuelo para pasar la sobremesa en el molino de San Francisco, pero ahí se quedó la propuesta. Y casi que mejor, pues ya habíamos recorrido unos 8 km y la mayoría ya teníamos estómago, piernas y sensibilidad llenos de tan bello y nutritivo paisaje. Además, se trataba de una caminata para compartir, contemplar y disfrutar.

¿Que no se deciden a pedir o no conocen muy bien la “carta” del lugar?… Está bien, dCaminata les ayuda con la cata, y les explica con más detalle en qué consisten esos platos que nos andamos esa jornada. Por de pronto, vayan tomándose estas aceitunillas, entren en este enlace de Wikiloc para ir abriendo boca.

Itinerario de la ruta

La carta de que les hablo se empieza a abrir en el lugar conocido como la Pasada de Alcalá, cerca del puente. Ahí mismo empezamos con el primer plato, un entrante con sabor a historia y con matices en ocasiones explosivos: la Real Fábrica de Artillería, llamada popularmente como Fábrica de las Bombas. Dicha fábrica, considerada como de las primeras siderúrgicas de Andalucía, permaneció en activo poco tiempo, en concreto desde 1777  hasta 1789; y acabó cerrando por diversos motivos. El principal fue la falta de un caudal constante, ya que el Hozgarganta decrece bastante en época estival. Pero sobre todo, para qué vamos a engañarnos, Carlos III acabaría cerrando el negocio por la escasa efectividad de las balas y bombas que salían de sus fogones, y no porque no hicieran pupa a sus destinatarios, sobre todo ingleses, sino porque éstos, ya sea en Gibraltar durante el gran asedio, o en las Colonias de Ultramar, cocinaban un mejor armamento y sospecho que poseían más puntería para devolvérnoslo.

La obra o estructura más relevante de esta fábrica es su cao o canal, de unos 600 metros de longitud, por donde se le robaba el agua al río y se la conducía a los fuelles. Al inicio de este canal veremos su azud, lugar donde se represaba el caudal. Es fácilmente identificable por los restos del dique, que según sea el agua que lleve el río, nos permitirá cruzar a la otra orilla. Comento esto por si acaso a alguien le da la ventolera y en un último momento se arrepiente y decide cambiar de plato; ya digo que estamos haciendo una caminata a la carta y aquí el senderista siempre llevará la razón. En el otro margen también nos encontraremos con otro sendero, que aunque más estrecho, discurre en todo momento paralelo a la ruta que nos estamos zampando.

Un típico bosque de ribera nos irá abriendo el apetito. En temporada primaveral se aconseja prestarle atención a los tonos púrpuras de las adelfas.

Por el Cao de la Real Fábrica de Artillería

Al principio del cao, donde se encuentra el azud

Un algarrobo

En el río

Hagamos un alto mientras nos traen el segundo plato. Para ir haciendo hueco en el estómago, nos viene ni que pintado este desvío monte arriba por la Vereda de la Encubierta. Con este nombre tan sugerente y misterioso, dudo que nadie no quiera saber a dónde lleva y sobre todo por dónde pasa. Ya les digo yo; nos lleva a la Calle LLana de Jimena, yo creo que la única de esta población que no es una cuesta. Por el camino pasaremos por rincones húmedos y frondosos, frente a hermosos huertos y casas de campo, donde nos sorprendió ver lo que parecían ser almendros. Al término de la calle LLana conectamos con la entrada al jardín botánico.

Desvío a la Vereda de la Encubierta

Vereda de la Encubierta

Calle LLana, en Jimena

Llegando al Jardin Botánico El Risco

¡Eh, camarero, camarero! ¿Le falta mucho al segundo? Es extraño, pero de repente comprobamos que el personal ha desaparecido en el hermoso y sobre todo espacioso restaurante que vamos descubriendo. Sí, señores, es una pena pero el Jardín Botánico El Risco está prácticamente abandonado. Inaugurado hace unos 4 años en un monte muy popular entre los jimenatos, se intentó reunir en su ladera las principales especies arbustivas y arbóreas de nuestro entorno, cada una de ellas con un pivote de azulejo en el que se detalla las características. También se habilitaron 8 miradores para que los visitantes disfrutaran de unas vistas espectaculares. En resumen, una iniciativa genial que en su momento daría trabajo y renombre a la localidad.

¿Y qué ocurrió? Más o menos todos nos podemos imaginar la película. He leído por ahí que al poco de inaugurarlo ya hubo penosos actos vandálicos, y que a las cabras del lugar, no es broma, les encantaba colarse para degustar aquel variado y goloso menú. De todos modos, sospecho que el principal causante de este abandono, de esta triste sequia, es la misma crisis especulativa que no está dejando títere con cabeza ni planta con su raíz.

A pesar de todo, aconsejo firmemente su visita. Las vistas que nos regalarán sus ochos miradores son bellísimas, y gratis, señores especuladores. No importó que desaparecieran los camareros, como si de un improvisado self-service se tratase, nosotros mismos nos servimos, nosotros mismos nos lo guisamos y comimos. Se pueden imaginar ya que como segundo plato tardamos nuestro tiempo en acabarlo, pero acabamos hasta sopeando todas las panorámicas: Jimena de la Frontera y su castillo, los montes de la Teja, la Garganta del Gamero, el Puerto de las Asomadillas; hasta el Macizo de Libar se alcanzaba a ver.

En el Mirador Jimena de la Frontera

La cabra no entraba en el menú

Mirador de la Laja del Aguila

Vistas desde el Mirador del Aguila

Mirador de Poniente

Por al lado del Mirador de Poniente, este de arriba en el que estamos embutidos casi todos, pasa la veredilla por la que salimos del Jardín y regresamos de nuevo al río. Momento es de recordar ese dicho tan acertado de “harto de gachas ¿quién se agacha?. A nosotros ya no nos entraba ni un panorama más, por eso pusimos especial cuidado en el descenso. Abajo nos esperaba el Molino del Gaitán, uno de los cuatro molino que trabajaban en el cauce del Hozgarganta.

Bajando de nuevo al río

Cuesta abandonar estas vistas

Molino del Gaitán

Una vez retirado el plato del Cerro del Risco continuamos la marcha a la derecha, en dirección al paraje conocido como Casa de  Esquivel. Pasaremos por la poza de la fotografía de abajo, donde hallaremos otro paso (de piedras) para cruzar el río, siempre claro que éste nos lo permita. También se puede observar una pequeña terraza arenosa; en fin, un lugar ideal para pasar un buen rato si vamos con los niños. El sendero continua en esa dirección, pasa cerca del molino de Esquivel; de repente se transforma en una calzada empedrada que mínimo debe de ser medieval, si no romana; se acerca otra vez a la orilla y termina en lo que en su época debió ser un puente y que hoy día ha sido sustituido por una hilera de pilones de hormigón.

En este punto podemos abrir de nuevo la carta y elegir qué queremos hacer; o iniciar el regreso o cruzar por los pilones para atravesar el Huerto de Esquivel. Si elegimos esta opción, que fue la nuestra, tendremos que pasar por un par de angarillas y si están los dueños de la Casa por supuesto pedir permiso, ya que es una propiedad privada. Merece la pena, pues tendremos la oportunidad de ver como funciona un rancho tradicional de Jimena.

La pista que atraviesa esta propiedad nos deja de nuevo en la misma poza de la fotografía de abajo. Insisto en la perogrullada de antes, si el caudal es abundante nos será dificil cruzarlo, pero bueno, dejo ya de aconsejar y “guiar” a los clientes senderistas… que me olvido de que esta es una caminata “a la carta”.

En dirección a Esquivel

Cruzando el río por los pilones de hormigón

Casa del Huerto de Esquivel

Cruzando de nuevo el río por la poza

Eh, pero no tan rápido, que aún me queda enseñarles qué pedimos de postre. No es otro que el tramo de río que nos dejamos abajo cuando subimos al jardín botánico. Son apenas 500 metros, pero de los más atractivos de la caminata. En realidad estamos andando por esa enorme laja que forma la ladera baja del cerro del Risco  y que muere directamente en el cauce del Hozgarganta. Los jimenatos de antaño que trazaron este tramo no se lo pensaron dos veces; si no hay tierra ni espacio para una calzada la labramos a golpe de cincel en la roca. Y eso hicieron, abrir el camino en la laja, bien pegado al río; hasta una escalera excavaron para facilitar el paso. Unos metros más adelante incluso pasamos por lo que queda de la calzada romana que unía, cerca de dos mil años atrás, Oba (Jimena de la Frontera) con Ocurri (Ubrique), entre otras poblaciones.

La piedra elefante

El tramo de la escalera

Caminito cincelado en la piedra

Un trozo de calzada romana

Finalizando la ruta

Volveremos a encontrarnos con el canal de la Fábrica de bombas, en el punto de partida. Mucho hablar de platos y menús camperos para andar, pero aquí debería de poner ahora la ya tradicional fotografía de los participantes de la caminata tomando la correspondiente cerveza en el bar del pueblo. No la hice, lo cual es imperdonable e incomprensible por la parte que me toca :), seguramente se debió a que estábamos muy a gusto charlando y demás… o a que el camarero se llevó la carta porque en breve el campo ya nos cerraba las puertas y era hora de regresar a la ciudad.

¡Chistera chistera la caminata está fuera!

Agenda del Cencerro

3ª dCaminata popular: Río Hozgarganta (Jimena de la Frontera)


Itinerario de la 3ª dCaminata

Esta es la caminata que propongo para este sábado 21 de enero: una ruta más o menos circular por el río Hozgarganta, bello e histórico río de Jimena de la Frontera. Igual los que os apuntéis conocéis parte del recorrido, pero seguro que nunca habíais ido con un tío tan pesado que os guiará por el lugar y os hablará de las cosas por ver como si las hubiera descubierto él solito la semana pasada. Además, el guía le pone tanto empeño que hasta realiza experimentos científicos cayéndose al agua. Esperemos que nadie esta vez corra la misma suerte.

Iniciaremos la ruta en los alrededores de la Pasada de Alcalá. Pasaremos al lado del Molino del Rodete, a lo largo de todo el canal de la Real Fábrica de Artillería; subiremos luego por la Vereda de la Encubierta para visitar el Jardín Botánico el Risco, que hoy día se encuentra en un estado de medio abandono pero que tiene unos cuantos bonitos miradores para contemplar el Hozgarganta y su territorio. Bajaremos de nuevo al río y cruzaremos el río para ver el Huerto de Esquivel, un rancho tradicional de la zona. Media vuelta acto seguido para encontrarnos con el tramo de la calzada romana que antes no vimos al subir al Jardín. Cuando lleguemos al Azud del canal de la fábrica, lo cruzaremos para adentrarnos por la Garganta de la Viña, para visitar el Molino de San Francisco, donde también veremos una antigua calera y (si encuentro o me informo donde están) unos lagares dónde prensaban la uva. Finalmente regresaremos al punto de partida por la orilla opuesta, dándonos patadas en el culete para tomar unas cervezas en un bar de la plazita de Jimena.

La caminata es de unos 8 km y podemo tardar en recorrerla entre 4 – 5 horas.

Pienso que es una caminata muy interesante, con sus visitas etnológicas, sus panorámicas, la garganta de la Viña que es un pasote… en fin que espero que os guste. No olvidéis echar en la mochila algo de ropa de agua.

DÍA Y HORA de la QUEDADA: 8:15 — 8:30 (Que Jimena está a 40 km)

LUGAR: Biblioteca municipal Cristobal Delgado. C/Salvador Allende

Por favor, los que os apuntéis entrad en el muro de Facebook de dCaminata pinchando en el logo de abajo y comunicadlo, para hacernos una idea de cuántos vamos.

Y unas fotografías para convenceros:

Poza del azud del canal

Mirador de Poniente

Mirador de la Laja del Aguila

Casa del Huerto de Esquivel

Caminito excavado en la roca

Río Hozgarganta

Agenda del Cencerro

2ª dCaminata Popular por el Risco Blanco y el Arroyo del Tiradero


Amiguetes participantes en la 2ª dCaminata Popular

Este pasado domingo nos reunimos unos cuantos, en concreto 12, y nos fuimos de caminata a la Sierra del Niño, a recorrer las rutas del Canuto del Risco blanco y del Arroyo del Tiradero, que suman entre 8 ó 9 km. Allí nos aguardaba una mañana soleada aunque un pelín fría al comienzo. En resumen, que lo pasamos muy bien y fliparon con el sitio aquellos dcaminantes que no lo conocían.

Como ya he escrito sobre estas rutas en la entrada El Risco blanco, guardían de los quejigos, les invito sin más a que se den un paseo al muro de dCaminata en Facebook y allí vean las fotografías que tomé ese día. Y ya de paso si no están apuntados, se me apuntan, se me ponen las botas y se vienen con nosotros de caminata virtual.

Aprovecho para informar a mis compis del camino, y a aquellos que en lo sucesivo se unan a las dcaminatas populares que la próxima salida será seguramente en enero de 2012, mamma mía cómo pasan los años. Estaba pensando tirar para la parte de Jimena, y hacer algunas de las rutas del Hozgarganta. Aprovecho también para animaros a proponer lugares, que me digáis Juanma por aquí, o Juanma mejor por allá. O tal vez, por qué no, alguien quiera hacer de guía y nos lleve a la manada a un lugar bonito. Quiero decir que yo encantado pero que tampoco quiero pasar por el que siempre decida a dónde se va. En estos asuntos nunca está de más un espíritu más participativo y comunal.

Bueno, amigos, que me embalo cuesta abajo y ya no paro, pinchen el enlace de abajo y vean a qué sitio más bonito fuimos este domingo, lo guapos y guapas que somos todos y sobre todo fíjense en el detalle de que no perdonamos nunca una cerveza fría al término de la ruta. Razón de más para unirse a dCaminata.

Caminatas · P.N. Los Alcornocales

Garganta del Capitán


Portada: Arroyo de Botafuego en la Garganta del Capitán

¿Qué lugar elegirían para llevar de caminata a un grupo de personas, algunas de las cuales es la primera vez que te acompañan, que sea cercano, bonito e interesante? ¿Qué ruta elegirían que sea representativa del sector algecireño de los Alcornocales, de su paisaje y de su historia, y que sea medianamente “andable” para todo el mundo? En fin ¿qué ruta elegirían para que ese grupo de personas no te corra luego a gorrazos, te acompañen una segunda vez y sobre todo vuelva a sus casas satisfechas?

Pues en tal tesitura me he visto yo recientemente, y acabé decantándome por la Garganta del Capitán para la que ha sido la 1ª dCaminata Popular, la primera caminata en la que ejerzo diríamos que de guía. La verdad es que la elección del lugar no me supuso un quebradero de cabeza; pocos sitios como la zona de la Garganta del capitán resumen tan bien nuestro entorno más cercano y la interacción del hombre con éste. Y en cuanto  a eso de ejercer de guía, que pensándolo bien conlleva su responsabilidad, sólo diré que sarna (o zarza también podría ser) con gusto no pica, y que el más agradecido soy yo, pues es todo un privilegio compartir con los demás esta pasión andarina, enseñar lo poco que sé y encima que te escuchen.

Itinerario de la ruta

 Tal como se aprecia en el itinerario, la ruta es circular, de dificultad yo diría que mediana pues recorrimos sus buenos 8,4 km, y sólo señalizada en algunos tramos, lo cual no impide una fácil realización si antes estudiamos bien el terreno. ¿Cuánto tardamos? Algo más de 4 horas, pero ya digo, sin prisas, con sus paradas en cada una de las salas de este museo natural, y las correspondientes charlas en PowerPoint y 3D del supuesto guía.

La ruta la iniciamos en la primera pista de la CA- 9208 por el que se accede a la Garganta del capitán viniendo del Cobre. Paralela a dicha carretera discurre el sendero Puerta verde de Algeciras. Tal como indico en el pie de foto de abajo, es el camino de toda la vida para ir a la garganta; al menos el que yo siempre he hecho desde chico. Me recuerdo con 13 ó 14 años, junto a los amigos de la calle, en plan pequeños Indiana Jones por ese mismo camino y posiblemente sin permiso paterno. De las proximidades de Pajarete cogíamos las vías del tren y llegábamos hasta la Rejanosa, cruzábamos el monte y ya estábamos ahí… menudo peligro, pero qué bonitos recuerdos; ya que estamos en plan peliculero, como los niños de la película “Stand by me”.

Posiblemente emprendíamos, sin saberlo, una de las dos variantes con las que se iniciaba el camino de la Trocha, el que atraviesa la sierra por esta garganta y conecta con la comarca de la Janda.

A nuestra izquierda contemplaremos los montes de las Esclarecidas y las gargantas. Tal vez tengan suerte y pillen una de esas hermosas mañanas en que las nubes circulan tan bajas que parecen prenderse de las copas de los árboles.

Helos aquí a esos buenos senderistas, de izquierda a derecha: Toñi, Conchi, Carlos, Elena, Cristina, Daniel, Aldana, Julia, Guadalupe, Ana y David.

Amiguetes en el inicio de la 1ª dcaminata Popular

A 1.5 km del inicio de ruta y una vez cruzado el arroyo de la Fuente Santa hemos de abandonar la pista, la cual nos llevaría directamente a la garganta y la poza de la Chorrera, y descender la colina en busca del siguiente arroyo, el de Botafuegos, donde encontraremos el Molino de San José.

Hacia los molinos, por el camino de toda la vida

Y ahora que vamos andando … vamos a contar mentiras. Qué acierto y qué gran inversión han realizado las autoridades competentes al señalizar oficialmente esta ruta para el disfrute de los campogibraltareños y de todo aquel que nos visite. Es imposible extraviarse gracias a las estupendas balizas de madera. Y qué decir de esos paneles informativos en los que dan cuenta de la historia del lugar, del funcionamiento de los molinos, del origen de la Tumba del Capitán, de la singular flora del lugar, etc.

Sí, una pena que sea una burda broma. Quizás sea la mejor forma de afrontar algo a lo que no se le encuentra sentido, y que personalmente me mosquea. Estamos andando, aparte de por un lugar bellísimo, por medio de uno de los mejores capítulos de nuestra tradición. Estamos visitando, señores de la Junta o del Consistorio, me da igual, de enclaves históricos que se levantaron poco tiempo después que la Capilla de Europa o la Iglesia de la Palma. La Tumba del Capitán, por ejemplo, es de ¡1834! nada más y nada menos.  No se comprende que esta ruta, este lugar, no haya recibido el mismo trato que por ejemplo el Río de la Miel, que no haya sido señalizada e incorporada al catálogo oficial de rutas. Así nos va amigos, este es el trato que le damos a nuestra historia, la condenamos a que solita se vaya desmoronando y a que la devore las zarzas.

Llegando al Molino de San José
Molino de San José

 Bueno, ya me he tomado una pastillita contra el desencanto, y otra para favorecer la autogestión, pues humildemente quisiera contribuir con mis tijeras de podar para despejar y dar a conocer algo del pasado de este entorno. Y con la tijera de podar propiamente dicha también, pues la semana anterior, cuando hice el mismo recorrido para preparar la caminata, me entretuve en cortar un poco las zarzas que dificultan el peor tramo de la ruta y facilitar la travesía. Lo digo ahora que no me ve nadie, jejeje, que en su momento me dio vergüenza decirlo. Y vuelvo a insistir desde mi blog: señores autoridades competentes, me ofrezco como operario de mantenimiento de rutas y como guía local, vamos, algo así como un “ecovarilla“.

En la fotografía de abajo tienen un fiel ejemplo de lo que vengo hablando. Lo mismo que los hongos amarillean y se apoderan poco a poco de las fotografías antiguas, en este caso la hiedra, las zarzas y sobre todo el abandono se va adueñando del Molino de San José.

Este molino harinero es, pese a todo, el que mejor se conserva de los tres que en su día trabajaron en el curso medio del arroyo Botafuegos. Consta de dos dependencias: el molino propiamente dicho, de dos plantas; y una sala construida enteramente en ladrillo que serviría como almacén y quizás establo. Contemporáneo de los molinos del río de la Miel y del arroyo del Raudal, su construcción se remonta  al siglo XVIII, cuando los gibraltareños, tras ser expulsados del Peñón por los ingleses inician su particular diáspora, fundan las poblaciones de San Roque y los Barrios y refundan Algeciras. Estos molinos darían de comer a los nuevos pobladores, y es que ¡Había que ganarse el pan!

Interior del Molino de San José
Cao del molino
Compuertas en el cao

Si queremos hacernos una idea de cómo funcionaba un molino harinero, aquí tenemos el de San José.  Aún están a tiempo de observar su estructura y la mayor parte de sus componentes. En la parte de atrás del molino, siempre a una altura superior se encuentra el cao, la acequia que le robaba agua al arroyo y la conducía a los cubos. A través de estos cubos, contenedores cilíndricos de unos 7 u 8 m. de altura (¡Cuidado cuando estemos cerca de ellos!), el agua caía al cárcavo, adquiriendo fuerza y presión, y hacia mover el rodezno en la planta baja del molino, una especie de rueda con paletas que a su vez y mediante un eje transmitía el movimiento a las piedras o muelas que molían el grano, ya en la planta superior. Una vez hecha la molienda el agua regresaba al caudal a través del caz, un canal abovedado de evacuación.

Como anécdota histórica, contar que los molineros más afamados provenían de la sierra malagueña. Especialmente conocidos fueron la familia de los Escalona, que aún se “ganan el pan” en el molino del río de la Miel. Y las ruedas del molino, de Francia; en el par de ellas que aún se conservan en los alrededores puede comprobarse incluso la marca.

Cubos del Molino de an José
Uno de los cubos
Mirando por uno de los ojos del molino.

Continuando el sendero, a través de un conglomerado floral de zarzas, lianas, hiedras, acebuches, adelfas y alisos, entre otros, y a unos 400 m. nos aguarda el Molino de Enmedio. Es común esta denominación cuando son varios los molinos; en el arroyo del Raudal, en los Barrios, también ocurre lo mismo. Aunque quizás tuvieran otro nombre oficial, popularmente serían conocidos por su ubicación: sencillo y efectivo. Este se encuentra “en medio”, porque arroyo arriba se encuentra el Molino de las Cuevas, que no visitamos ese día, ya que está prácticamente por los suelos y fagocitado por la vegetación.

Este Molino de Enmedio también lucha por no verse devorado por la espesura. De dimensiones más reducidas, lo más atractivo de esta construcción es el gran arco que sostiene el cao. La frondosidad es tal que hasta cuesta adquirir perspectiva y distancia para realizar una fotografía en condiciones. No se extrañen si cuando se encuentren en ese lugar creen haber visto, entre la maleza, a Mowgli jugando con el oso Baloo y la pantera Bagheera, pues estaremos andando por nuestro particular “Libro de la Selva“.

LLegando al Molino de Enmedio
Eh, que yo también quiero salir…
Accediendo al Molino de Enmedio
Molino de Enmedio, observese el arco a la derecha

Ahí, junto al arroyo de Botafuegos, a escaso metros del molino, hicimos nuestra primera parada. El sitio es ideal para ello, y para contemplar la flora y las condiciones ambientales del canuto.

Un refrigerio en el arroyo de Botafuego

 Justo después de abandonar el emplazamiento del molino, al principio de donde se abre un nuevo claro, debemos estar atentos a un mojón de piedra que nos indicará la dirección a seguir: a la izquierda y monte arriba.

A menos de 100  m. y también a la izquierda, buscaremos una veredilla que se interna a través del matorral. Sí, por ahí, no teman, pues aunque no lo crean, por esa veredilla, por ese pasillo del museo natural que estamos visitando se accede a otra sala histórica: a la Tumba del Capitán.

Tumba del Capitán… Fiiiiirrrrmes.
Cruz con inscripción de la Tumba del Capitán

Cuádrense, saluden al Capitán y pregúntense qué hace una cruz como esta en un lugar como este. En primer lugar leamos el texto del epitafio grabado a cincel en la roca: “Aquí yace Gabriel Moreno que fallesio en 13 de junio de 1834 a los 77 años de edad R.P.E.

Tumba del Capitán

¿Quién fue el tal Gabriel Moreno? ¿Por qué yace en tan recóndito y apartado lugar? Y ya de paso ¿por qué no se hace mención de su rango militar como “Capitán”?

Para tratar de desvelar el misterio tenemos dos opciones, que cada cual se quede con la que le plazca. La primera, creer a la siempre sugerente voz de las leyendas populares, o acatar lo que propone la tal vez fría y demasiado realista Historia.

La voz del pueblo nos cuenta que ese Gabriel Moreno poseía otro apellido; el de Pantisco. Así pues, este Gabriel Moreno Pantisco sería un soldado, en grado de capitán, que luchó en Dinamarca en una de esas guerras a las que eran muy aficionados nuestros anteriores monarcas. Una vez de vuelta en España lo seguiría haciendo esta vez contra el invasor francés, contra Napoleón en la conocida Guerra de la Independencia. Y se ve que en un momento a lo largo de su vida se le cruzaron los cables y los galones, y cansado de luchar a favor de los Borbones, se dispuso a luchar contra ellos, en concreto contra Fernando VII. Razones y motivos le sobraba. Formó pues un grupo de guerrilleros y se echó a nuestros montes cual intrépido bandolero. No tendría mucha suerte porque al poco tiempo murió a manos de las Migueletes, la futura Benemérita, en un estrecho y encajonado valle que todos conocemos, gracias a Gabriel Moreno Pantisco, como la Garganta del Capitán. La cruz, si continuamos pasando las enigmáticas hojas  de la leyenda, se esculpiría para calmar al espíritu de nuestro Capitán, que al parecer gustaba de frecuentar la piedra donde fue esculpida y los alrededores.

¿Y qué nos tiene que contar la Historia? Pues algo mucho menos romántico y novelesco. La tumba que vemos hoy día junto al arroyo de Botafuegos pertenecería a Gabriel Moreno, un ilustre y pudiente algecireño, nacido en 1760, y posiblemente propietario en esos años del Molino de San José. Quiso el infortunio que a nuestro Gabriel Moreno le pillara por esos campos una epidemia de cólera. Moriría a causa de esta terrible enfermedad y sería enterrado allí mismo pare evitar más contagios.

¿Con cuál teoría se quedan? Como buen aficionado a la literatura y al misterio me tira, claro, la primera; pero también como buen aficionado a la Historia me inclino por la segunda, por la que nos aconsejan los historiadores que han investigado en los archivos municipales. Además, la edad de defunción del tal Gabriel, a los 77 años, no me cuadra mucho en un bandolero, con mucho que se cuidase.

De todos modos, tengan razón o no los historiadores, yo no puedo evitar fantasear cada vez que camino por esta garganta que por los montes de alrededor luchaba un “capitán”, un bandolero contra la injusticia y el poder.

Despidiéndonos del Capitán

Regresando a la vereda por la que subimos la ladera, torceremos a la derecha en la siguiente que nos encontramos. Poco después, esta vereda nos obligará a cruzar el tramo, apenas unos 20 m., más propenso a estar embarrado. Yo estaba ahí preparado con mi Nikon a ver si alguien “metía la pata” en el barrizal, pero, me cachis, nadie.

Esa misma vereda nos conducirá a la Garganta, entre helechos y todo tipo de plantas que se afanan en arañarnos, pero se puede pasar con cierta comodidad. A unos 300 m. gira a la izquierda y nos hace encarar el tramo con mayor pendiente. En este punto enlazaremos con el camino que une la poza con el Llano de las Tumbas. Y hacia la poza vamos, a la derecha.

Tramo embarrado
En fila india
Garganta del Capitán
Tramo con mayor pendiente

La poza de la Chorrera es quizás el hito más conocido de la caminata, muy visitado por senderistas y excursionistas ocasionales. No es para menos ya que el lugar lo merece. La humedad, el colorido, el fragor del agua se unen al espectáculo del salto, de la pequeña catarata, y nos sumerge en una época antediluviana, tropical y dinosáurica.

Lástima que ese día no ocurriera nada de eso. Estaba la poza seca, irreconocible, y el salto de agua… sin agua. Por Tutatis y los dioses del bosque ¿dónde estaba ese agua? De las veces que he visitado la poza nunca la había visto así. Con poca agua sí, pero con ¿ninguna? o casi ninguna, no. Me temo que esta lamentable irregularidad no se debe sólo al atípico otoño que estamos viviendo; me temo más bien que se debe a las excesivas captaciones de agua por parte de la empresa del agua, que le está robando el  caudal. Es cierto que el arroyo de Botafuegos, como los demás de nuestra sierra, tiene un caudal estacional, pero es que al final entre unos y otros lo vamos a dejar en uniestacional, de verano, sin agua.

Eso sí, conseguí hacer fotografías con una perspectiva totalmente diferente, desde debajo del ausente salto de agua.

Poza de la Chorrera
Poza de la Chorrera, sin caudal la pobre mía

Para que nadie se quede con las ganas, ahí va una fotografía de la poza en todo su esplendor.

Así sí está bonita

 Retomando el camino, y una vez dado cuenta del bocata, nos dirigimos al LLano de las Tumbas. Este llano en realidad es una terraza aluvial, “fabricada” por el mismo arroyo a base de sedimentos cuando hace miles y miles de años la orilla pasaba a esa altura, muy por arriba del actual curso. Hoy día, aparte de solaz para excursionistas, es un patio de corchas, llano donde se apilan las panas de corcho extraídas de un sector del monte.

Saliendo de la Garganta
Entre alcornoques y hojarasca
Llano de las tumbas

El llano se conoce así por las varias tumbas antropomorfas allí excavadas en la roca. Las de abajo son las más conocidas y accesibles, pero hay más, semienterradas por la hojarasca y la tierra.

Tumbas antropomorfas

 Al final de dicho llano empieza a ensancharse el carril principal que viene desde la misma carretera comarcal, pero como vamos al encuentro del Ventorrillo de la Trocha, cogemos un atajo, un senderillo muy curioso que se abre a la derecha poco antes que se termine la explanada.

Vereda entre el LLano de las Tumbas y el ventorrillo de la Trocha
Ventorrillo de la Trocha
Una en grupo antes de bajar al arroyo de la Fuente Santa

 El Ventorrillo de la Trocha, en la actualidad un rancho de cabras y cerdos, servía vino, café y poco más a los caminantes que frecuentaban el camino de la Trocha hasta finales del s. XIX. Poco después pasamos por uno de los tramos empedrados mejor conservados. Quién esté interesado en saber más de esta ruta, que viste este enlace: La Trocha, nuestro camino.

Camino de la Trocha
Camino de la Trocha

Una vez pasada la garganta y el arroyo de la Fuente Santa, otro sitio espectacular que ya traeré al blog, subimos al Huerto de los Mellizos. Con este nombre se conoce a un enclave también muy conocido por los senderistas. De la misma época supongo que los molinos harineros, sería uno de los ranchos más prósperos de la zona. Hasta hoy nos ha llegado un síntoma de esa prosperidad. En este llano, muy similar al de las tumbas, hay naranjos de los que podemos obtener una buena dosis de vitamina C. Yo al menos lo hago cada vez que paso por allí.

Qué buenos senderistas… al final no se pringó nadie…
Huerto de los Mellizos
Cogiendo naranjas

Desde el mismo Huerto de lo Mellizos, y de la siguiente explanada del Cortijo de Matapuercos se divisa el carril por el que subimos e iniciamos la caminata. Sólo nos restaba llegar a los coches, y cómo no, celebrar la caminata con una buena cerveza en la Venta del Cobre.

Bajando del Cortijo de Matapuercos
Como manda la tradición: Saaaaaaalud y dcaminata

¡A nuestra salud y por supuesto… a la del CAPITÁN!

¡CHISTERA CHISTERA LA CAMINATA ESTÁ FUERA!