Caminatas·P.N. Los Alcornocales

Torre de Botafuegos – Monte de la Torre


Torre de Botafuegos

    ¿De quién es esta torre? ¿A qué término municipal pertenece, al de Algeciras o a el de Los Barrios?  No lanzo la pregunta con la intención de suspender o a aprobar a nadie en geografía local, sino para informar de que yo sí suspendí esa asignatura cuando era pequeño.

     Cuando junto a mis padres y hermanos íbamos a coger moras, a pasear por el pantano o simplemente de excursión a la torre siempre iba convencido de que la torre del Monte de la Torre, lo de “Torre de Botafuegos” vendría después, era de Algeciras, igual que lo era la playa del Rinconcillo o Punta Carnero: algecireña por los cuatro costados. ¿Chovinismo infantil? Seguro que sí, pero de los buenos, de ese chovinismo ingenuo propio de los niños, que cree que todo lo que le rodea pertenece a su pueblo, a su clan; ya que nunca se ha parado a pensar que existieran fronteras o límites municipales que le separaran por ejemplo de un niño de Los Barrios, que seguro pensaba lo mismo, y con razón. No quisiera hoy a mis 39 años entrar en conflictos territoriales con mis vecinos barreños, ni disputarles su “propiedad”, pero prefiero seguir geolocalizando este monumento dentro de los límites municipales de mi niñez, o el de la tuya, que para el caso es igual.

   De todos modos suspendí por los pelos, pues aunque pertenezca al término municipal de Los Barrios, monte arriba monte abajo, casi cae en el nuestro. Si observan las ortofotografías de abajo, la torre queda al norte del Arroyo del Botafuegos, el que baja de la Garganta del Capitán, que marca junto al río Palmones los límites entre un municipio y otro. A 3 km del núcleo poblacional de nuestros vecinos y a 5 km del nuestro, la Torre de Botafuegos fue edificada hace siglos en uno de los montes con una mejor situación estratégica para controlar el territorio de buena parte de la Bahía de Algeciras.

Ortofotografía de la caminata. En rojo la ruta, en azul por donde va la Puerta Verde
Plano en el mapa de la ruta, desde Iberpix.

   Los que vengáis de fuera por la autovía del Mediterráneo (A-7) tenéis que tomar la salida 107, recorrer unos 3 km la carretera vieja de Los Barrios (CA-9209) y girar luego a la izquierda por la carretera que viene de la Barriada del Cobre (CA-9208), y pararos en el primer carril que sale a la derecha.

   Estaremos entonces en la zona conocida como Botafuegos. Seguro que no soy el único que se ha preguntado por el origen de tan sugerente y bonito topónimo. Lo primero que se le puede a uno cruzar por la cabeza es que estemos en un lugar por desgracia con inclinaciones a quemarse. Por suerte no es así. Detrás del topónimo se escondería un origen más pragmático, pues según una hipótesis la torre medieval sería una donación realizada por Alfonso XI, conquistador de Algeciras, o su hijo Pedro I a un tan Bartolomé Botafuego. Este Bartolomé fue un marino genovés que contribuyó con oro y barcos en el asedio y posterior conquista de la plaza algecireña (1342-1344). El nombre de Arroyo del Prior, también tendría una procedencia similar: pago en tierra por favores prestados en la guerra. Estaríamos hablando de Fray Alonso Ortiz Calderón, Prior de la Orden de San Juan, que durante un tiempo comandaría la flota castellana. Este Prior también le daría el primer nombre a nuestro torreado monte, pues ya en el s. XIV se le denominaba montecillo del Prior“.

   Nombres todos relacionados con la reconquista y la guerra; pero en fin, dejemos a un lado este verde militar y vayamos con el verde ecológico y pacifista que nos interesa, el de las caminatas por el campo.

   La ruta que yo propongo es circular y ronda los 7 km, apta pues para hacerla incluso en familia. Aunque yo la haya hecho en septiembre se aconseja mejor hacerla un buen día de invierno o de primavera. Por el lado norte atraviesa el magnifico bosque de alcornoques de la finca del Monte de la Torre, y tras la subida a ésta, enlazamos con el sendero de la Puerta verde de Algeciras, en concreto con el tramo llamado “Vereda de Botafuego a Matavacas” Ya lo están viendo ¡qué manía con matar…!

   Pongámonos a caminar pues. Un buen sitio para dejar el coche es a las puertas del Club hípico de Botafuegos, que ha sido hasta hace bien poco campo de batalla de licencias municipales y confrontaciones políticas. La vereda de la Puerta Verde, por donde regresaremos, queda a la izquierda de este carril asfaltado por el que hemos de subir. Ahí mismo atravesamos por un puente  los arroyos del Prior y Botafuegos, que han fundido sus caudales para desembocar juntos en el río Palmones.

Inicio en Botafuegos.

   A la derecha, hacia el oeste, disfrutaremos del hermoso perfil de nuestras sierras. De izquierda a derecha se distinguen las gargantas de la Fuente Santa y del Capitán. Si trazáramos una línea en mitad de la fotografía ésta coincidiría más o menos con el camino de la Trocha. Esta centenaria, quizás milenaria vía tradicional comunicaba nuestra bahía con los pueblos del interior y la Bahía de Cádiz, acortando en una jornada el viaje. Soldados, contrabandistas, bandoleros, viajeros varios y trabajadores del monte atravesaban ese paisaje en ambos sentidos, siendo la Torre de Botafuegos testigo de este tránsito secular.

   Perdonad que interrumpa la película, digo la lectura para colocar un anuncio de Promociones dCaminata: Si quieres saber más sobre ese camino llamado la Trocha no dudes en seguir este enlace, pero no toques el mando ahora, digo el ratón; hazlo mejor al término de la emisión, digo del artículo: La Trocha, nuestro camino.

Gargantas de la Fuente Santa y del Capitán, izquierda y derecha respectivamente.
Ya se divisa la torre

    Antes de llegar a la hangarilla de abajo nos habrán salido al paso dos desvíos a la izquierda; pasemos de ellos, pues por ese lado nos caerían más flechas. Nuestro propósito es dar un rodeo y tomar la torre por sorpresa por donde menos se lo espera. El primer desvío corresponde en el mapa con el lugar conocido como la Casa de la Alegría; el segundo con una cancela por la que se accede al pantano. Ya digo, todo recto monte arriba hasta que nos encontremos con esta angarilla. Parte de ese tramo se encuentra empedrado, y posiblemente tenga un origen bastante antiguo.

Hangarilla por la que se accede al monte de la Torre

    Dije antes que atacaremos  la torre por donde menos se lo espera porque estaremos entrando en una zona privada. La finca pertenece, si es que no ha cambiado de manos, a los herederos de la acaudalada familia Larios, dueños del Palacio sito en la Finca Monte de la Torre, situado a la derecha del camino. Los Larios, de origen riojano, se establecieron en Málaga a principios del s.XIX, desde donde partiría uno de los hijos a establecerse en Gibraltar, para dedicarse a la banca y al comercio. Se entiende que el Peñón se les quedó pequeño y empezaron a invertir en inmuebles y fincas en el Campo de Gibraltar y aledaños, convirtiéndose con diferencia en los primeros grandes propietarios de tierras. Fruto de esta decisión son un palacio de estilo victoriano en Guadacorte, una Casita de Campo en Jimena de la Frontera y este palacete, cuyo alzado por lo visto recuerda al segundo imperio francés. Qué gozada de palacios y mansiones, señores de Larios; que son, en efecto, parte de nuestra historia y arquitectura, como también lo fueron las chavolas, los chozos y los moriscos, por desgracia más numerosos en esa época a caballo entre los siglos XIX y XX.

   La finca donde se levanta la mansión tiene dos entradas. Desde la que estamos nosotros no se ve la mansión, pues una espesa arboleda lo impide; sólo una de las dependencias. El palacio en sí queda a la izquierda, y es de gran envergadura, según Google earth de unos 50 metros de longitud. Pueden comprobarlo ustedes mismos si lo desean, pues al parecer también hace las veces de hotel.

Finca Monte de la Torre

   En honor a la verdad he de decir que ese día gocé del favor de uno de los miembros de la Familia Larios. Estaba yo saltando la angarilla cuando de repente me encuentro con un hermoso perro de raza labrador. Ni un ladrido ni nada que yo entendiera como una reprobación al acto que estaba realizando. De verdad, su actitud amistosa y juguetona fue como una especie de invitación o permiso a que entrara sin problemas en la propiedad de sus dueños. Me siguió un buen trecho, hasta que no tuve más remedio que “invitarle” a volver a su finca, asegurándole que su casita de perro seguro tenía mejores vistas que mi piso en el centro.

Vega de Los Barrios, con su “Labrador”
Vereda del monte de la Torre

   El trazado de la ruta que propongo, como comento más adelante, está hecho con vistas a cruzar el bellísimo bosque de alcornoques de este monte, pero si quieren tomar un trazado alternativo, o planear una segunda caminata por el entorno, les propongo lo siguiente:

Comedero para el ganado

A unos cincuenta metros de este comedero, que no hemos de confundir con ninguna parada de autobús, encontraremos una bifurcación en el camino. Para realizar el trazado alternativo tomamos la vereda que sube a la izquierda.

Trazado alternativo

Alcornoques de gran porte nos sadrán al encuentro.

Gran alcornoque

   Y un poco más arriba, a medio camino entre esta bifurcación y la torre, un interesantísimo y misterioso tramo empedrado. Desconozco cuál puede ser su origen, por lo que apelo a la ayuda de quien me ponga tras la pista. En algún sitio he leído que podría ser lo que queda de un ramal secundario de una calzada romana; aunque dada la cercanía de la torre, y del trazado del camino que parece dirigirse a ella, también podría ser de origen medieval, contemporáneo a la construcción de nuestra atalaya. Incluso porque no, un camino de herradura de época moderna. En fin, a falta de pruebas y estudios arqueológicos, que tampoco sé si se han hecho, sólo me queda especular.

Tramo empedrado 1
Tramo empedrado 2

   Una vez propuesta la alternativa, continuamos con el trazado más amplio. El bosquecillo de alcornoques, acebuches, y algunos quejigos, que cruzaremos es sin duda el tramo más atractivo de nuestra caminata. Yo he pasado varias veces por ahí y nunca he tenido problemas. Además de que somos caminantes muy respetuosos y educados, y aunque es cierto que atravesamos una propiedad privada (el 75% del P.N. de los Alcornocales es privado), nos dirigimos a visitar un monumento catalogado como Bien de interés cultural y que pertenece al Patrimonio Histórico Español, del que en parte somos dueños todos. No sólo yo aconsejo saltar la angarilla y atravesar este monte privado para visitar la torre, la Guía “300 senderos de la provincia de Cádiz” editada por Diputación también incluye este tramo cuando propone su variante de esta ruta. Resumiendo: que los Larios ya están acostumbrados a los visitantes.

Hermoso alcornoque junto a un regajo

    Caminar por este lugar en primavera o invierno es una gran experiencia sensorial. Las humedades y olores que se desprenden de la maraña de  helechos, lianas y zarzamoras nos atraparán como una bendita telaraña de la que no querremos escapar. Todo lo cual no ha de apartarnos de nuestro principal objetivo: asaltar la torre.

   Como muestran las fotografías de abajo, la vereda es arenosa, y acabaremos econtrándonos con una bifurcación. Tomaremos la vereda de la izquierda, y más o menos a unos 600 m. debemos estar atentos y encontrar esa roca, que nos servirá de guía; incluso tiene dibujadas unas flechas.

Vereda arenosa
Bifurcación. Seguir a la izquierda.
Piedra que nos servirá de guía

    Unos metros después de la roca se abren dos veredillas que nos suben al monte. Yo aconsejo tomar la que está más a la izquierda. Según sea la época del año hallaremos más o menos vegetación. Es en estos momentos cuando los bastones son más útiles. A medida que tomamos altura iremos teniendo mejores vistas del pantano y los alrededores.

Vistas desde el Monte de la Torre

    ¡Cuidado! No carguen aún sus cámaras, manténgase agachados y alertas. Habrán observado que un enemigo inesperado nos aguarda emboscado a los pies de la torre. En efecto, basura, restos de sacos y materiales de la afortunada y necesaria restauración que se realizó entre los años 2008 y 2009. El interior de la torre también muestra un triste estado. Desconozco los motivos de por qué siguen ahí esos restos de la batalla restauradora. En algún sitio he leído que en dicho proceso hubo robo de materiales y problemas con el presupuesto, pero … ¿dos años después y aún no se ha tenido tiempo de adecentar la zona?

   Ya digo que lo importante es que se haya llevado a cabo la restauración; intentemos obviar estos daños colaterales y tratemos de disparar, digo de fotografiar a nuestro objetivo.

Aparece la torre tras la espesura

   Ahora, ya… disparen, fotografíen y miroteen a discreción. En este primer ataque trataremos de apuntar y acertar en el QUÉ es esta Torre de Botafuegos.

   En cuanto a su función, la Torre de Botafuegos es un edificio medieval destinado a la defensa y control de un territorio. Ese fue su cometido principal; como función secundaria se podría añadir la  de transmitir señales desde el terrado a otras torres cercanas. Esta función, por el contrario, sí sería la más importante en las torres atalayas que se construirían sobre todo a partir del s.XVI para la vigilancia del litoral, de forma troncocónica y de acceso elevado para impedir los asaltos. Un ejemplo de ella podría ser la torre de Guadalmesí.

   Nuestra torre de Botafuegos fue construida con otros fines. Las últimas investigaciones se inclinan por considerarla residencia, estable o no, de un señor; el cual ejercería dominio y control del territorio circundante, y que incluso cobraría por derechos de paso. Torres con la misma misión y características similares serían por ejemplo la del Lobo, en Getares; la de Almoraima en Castellar o las del Rayo o Torrejosa, en el término municipal de Tarifa, cercanas a Facinas. El asalto a esta última torre lo puedes presenciar en este enlace: Torrejosa, la torre olvidada de Facinas.

   Otra denominación que podríamos usar para referirnos a este tipo de construcciones sería el de torres de alquerías, o lo que es lo mismo, pequeñas comunidades rurales compuestas por varias  familias que explotan las tierras de los alrededores. ¡Y qué alrededores! Nada más y nada menos que la fértil vega del Palmones. No cuesta mucho imaginar un reducido grupo de casas levantadas al pie del monte en su ladera norte, y a los campesinos que la habitan camino de los campos y huertas… o camino de la torre ¡pies para que os quiero! en caso de ataque, para buscar refugio y protección. Frente a la fachada principal se aprecian los restos de un mortero endurecido al que no se le llegó a dar uso. La hipótesis que proponen los que entienden de esto es que formara parte de un cercado defensivo.

    En cuanto a dimensiones ¿De cuánto estamos hablando? Pues de de 6.5 m. de lado y de 10.5 m de altura. Y los muros cuentan con un espesor de 1.80 m. Su planta es cuadrada, y posee dos estancias abovedadas y su correspondiente terrado. Más de una vez he subido a ese terrado cuando era niño, allá por la década, uffff, de los 80, y recuerdo que lo que nos llamaba poderosamente la atención era la cúpula. Tanto a mi padre como a mí nos parecía la cosa más antigua y morisca del mundo. Hasta que leyendo el otro día un artículo que escribió Manuel Alvarez Vázquez, cronista oficial de Los Barrios acerca de la restauración de la torre, me entero de que esta cúpula al parecer no es la original, sino que fue reconstruída-restaurada en la primera mitad del s.XX por el entonces propietario de la finca, Ernesto larios y Sánchez de Piña, y que le sirvió de modelo una cúpula similar existente en la torre de la Iglesia de San Isidro. ¡Toma flecha lanzada a la manzana de mi ingenua imaginación de niño!

Fachada norte de la torre
Fachada norte. Lugar donde impactó un rayo y que ocasionó una grieta
Vista frontal (2010)

   Y ya que hablamos de puntería, mucha tendríamos que poseer para acertar en nuestra siguiente diana u objetivo: en el CUÁNDO fue construida la Torre de Botafuegos.

    Nos enfrentamos en este caso con el peor enemigo posible, el de la duda y el desconocimiento real, pues aún no se ha realizado una prospección arqueológica en condiciones que desvele este misterio. Desconozco si en la reciente restauración se ha aprovechado para llevarla a cabo. Tampoco las fuentes y los archivos dicen mucho más al respecto. La única cita histórica, en caso de ser cierta, aparece en la Crónica de Alfonso XI, el “reconquistador” de Algeciras.

   En dicha crónica se relatan las peripecias del ejercito castellano en el duro cerco que impusieron a Algeciras entre 1342 y 1344  para arrebatársela al sultán meriní. En uno de sus últimos capítulos parece ser que se la menciona, en el capítulo que aborda la batalla de Palmones entre estas mesnadas alfonsinas y las del ejército granadino que vino a socorrer la ciudad sitiada. El cronista la designa como “atalaya aquende el rio Palmones” o algo parecido. Ahí donde la ven nuestra torre fue testigo de esta batalla, del lance definitivo en el que se decidió que Algeciras cambiara de manos y de dueños. Así pues, y si damos por cierta esta histórica mención, la torre de Botafuegos es anterior al s. XIV. Algunos autores incluso le quieren dar un origen mucho más antiguo y apuestan por la etapa califal.

Fachada principal de la torre con restos de argamasa
Puerta de acceso, con su arco de herradura
Vano superior y ladronera

    Ya que casi tenemos vencida y rendida a nuestra torre, arrojémosle las últimas flechas de gracia: ¿POR QUÉ fue construida en ese monte precisamente?

   Ya he adelantado algo, pero para rematar la faena diré que porque seguramente no había una situación mejor para controlar tanto ese territorio inmediato como las vías y caminos que lo atravesaban. Además de controlar el ramal secundario de la Trocha, se controlaban las comunicaciones de Algeciras con Ronda y la Costa del Sol, así como la frecuentada ruta que desde Medina y Alcalá finalizaban en nuestra bahía. Téngase además en cuenta que estamos hablando de un territorio que fue de carácter fronterizo la mayor parte de su historia.

   Vamos, que no se le escapaba una, y si acaso se le escapaba algo, ahí estaba la Torre de Adalides para socorrerla, pues ambas mantenían contacto visual; a continuación pongo una foto de ella. ¿Y dónde estaba esa desconocida torre? Estaba, sí, desgraciadamente, en el acuartelamiento de Adalides, ese que hay arriba de Eroski, en lo que hoy se conoce si no me equivoco como la casita de las Palomas. Al igual que le ocurrió a la torre almenara de Punta Carnero, que fue dinamitada en la década de los 40, esta Torre de Adalides lo fue en 1898 cuando, entre otras muchas cosas, a España no se le ocurrió otra que entrar en guerra con Estados Unidos. Fue destruida para que por lo visto nos sirviera de referencia en caso de bombardeo naval. ¡Menudas mentes privilegiadas los que adoptaron esta decisión!

Torre de lo Adalides

    Bueno, mejor que peor podemos declararnos vencedores en esta particular batalla que hemos librado contra los misterios que rodean la Torre de Botafuegos, así que guardemos en sus fundas las correspondientes cámaras y volvamos sobre nuestros pasos hacia esa piedra que nos sirvió de referencia para llegar a la torre. Antes, sin embargo, echemos un último vistazo al estado de conservación el que se encontraba antes de las tareas restauradoras. Esa sí que es una batalla ganada, pues entre las grietas y desperfectos ocasionados por el paso del tiempo, y las debidas a rayos o raíces o árboles que crecen entre piedra y piedra, la torre corría serio peligro de entrar en un estado de difícil solución.

   Y acordémosno también de la Torre del fraile en el Estrecho y la del Lobo, en Getares, que ahora mismo claman al cielo de envidia y deseperación, pues ellas sí corren verdadero peligro de desmoronarse y convertirse en tristes montones de piedra. Estamos obligados a llevar esta batalla de vida y esperanza a estas otras torres.

Torre de Botafuegos, antes de la restauración

   Cuando lleguemos a la hangarilla de abajo estaremos accediendo a la Vereda de Botafuegos a Matavacas, parte del itinerario de la Puerta Verde de Algeciras – Los Barrios. Hemos de girar a la izquierda; a partir de ahí la caminata nos resultará muy cómoda, pues andaremos por un carril de zahorra, pero no por ello dejaremos de pasar por hermosos lugares y de tener bonitas vistas. Por él llegaremos al Pantano o embalse del Prior, donde seguramente veamos un gran número de garzillas boyeras. El puente de madera que nos facilita el paso del arroyo del Prior también tiene su punto.

Hangarilla por la que se accede a la Puerta Verde: a la izquierda.
Pantano del Prior
Ladera sur del Monte de la Torre
Garcillas boyeras en el pantano
Puente para cruzar el Prior

    En la ladera opuesta al pantano nos encontraremos de sopetón con la cárcel de Botafuegos, y con numerosas casas. Una vez que pasemos el arroyo de Botafuegos, no tardaremos en ver de nuevo el club Hípico, desde donde partimos. El día que me hice la caminata tuve la grata sorpresa de encontrarme, al final de camino, con más de 40 cigueñas. ¡Lástima que por aquel entonces no tuviera aún en mi poder mi arma de gran alcance: la Nikon D3000!

Prisión de Botafuegos
Arroyo de Botafuegos al paso de la Puerta Verde
Llegando al punto de partida
No esperaba encontrarme con tantas cigüeñas

 ¡CHISTERA CHISTERA LA CAMINATA ESTÁ FUERA!

PARA SABER MÁS:

  • La torre de Botafuegos del Monte de la Torre (Los Barrios). Una aproximación a su historia y conservación. Angel Sáez Rodríguez; Pedro Gurriarán Daza. Revista CAETARIA: Revista bianual de arqueología, nº 6-7, 2009, pags. 277-299. La mayoría de los datos históricos los he sacado de este estupendo artículo, pero no consigo encontrarlo en formato online.
  • Los Larios en el Campo de Gibraltar. José Regueira Ramos. Revista Almoraima, nº 17, 1997.
  • Una necesaria obra de restauraciónen el Monte de la Torre. Manuel Alvarez Vázquez (Cronista oficial de Los Barrios). Noticias de la Villa.

4 comentarios sobre “Torre de Botafuegos – Monte de la Torre

    1. Gracias Fali por el enlace. Ya lo conocía; de hecho algunos de los datos los saco de este artículo, pero no lo incluí al final de la entrada ya que el link enlaza a la revista entera. Caetaria es una publicación estupenda, aunque sea algo especializada; lástima que no se siguiera editando más allá de los dos primeros números (creo). Saludos y gracias por comentar.

  1. Unas vistas preciosas,mi abuelo sembró un acebuche injertado con un olivo, esta a la derecha de la torre, la casa señorial se llama el
    recreo y es un palacete precioso, mi madre pidió en su ultima voluntad que sus ceniza fueran esparcidas desde la torre ya que se crió en ese lugar y estaba muy orgullosa de el.

  2. Me a parecido maravilloso lo que e leído,,pues yo me e criado asta los 9 años en una casita que estaba entre los dos puentes entre el puente Maria Mayo y el otro no se que nombre tiene el que viene para la menacha, y mis abuelos an vivido toda la vida ahí y an trabajado con los Larios en el palacio con la señorita Sylvia,en fin que conozco esos sitios, a mi abuelo era muy conocido por Manaca,y tenia una familia muy grande,y muy buenas jentes,un saludo. Maria Navarro Ponce.

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